domingo, 24 de febrero de 2008

Somos pero ¿somos?

Somos como el fuego, que se extingue cuando el viento de otoño le sopla en cara.
Somos como la lluvia, que se evapora cuando el sol de verano quema el suelo.
Somos pero no somos; como los falsos confidentes, como el planeta tierra que se compone de agua, como los marcianos que no viven en Marte; en ningún lado del negro universo eterno.
Somos como el verde de las hojas, que se opaca con el venir del otoño, que se acaba con el temblar del invierno y que es el mismo pero no el mismo cuando toca la puerta la primavera, siempre nacen hojas nuevas. Los árboles, siguen ahí, son como las casas de ambos, los números telefónicos de ambos, los cuerpos de ambos, siguen ahí, en el mundo de todos, el que no puedo cambiar, colorear, inventar, transcribir.

viernes, 22 de febrero de 2008

Luna Intocable

Eres como la luna. Por eso me levanto de la cama. Me pongo los patines bien amarrados y me dispongo a hacerlos girar y girar para llegar a ti. Eres como la luna. Por eso me pongo rodilleras y un casco flourecente para no perderme entre la infame oscuridad. No tropezar con las estrellas y rasparme con sus puntas al intentar hacer un giro de 360 grados sobre mi cabeza demente. Eres como la luna. The blue moon. Como la luna vestida todos los días con un traje distinto color plata. Lista para bailar. A la misma hora todos los días aproximadamente. The far moon. Eres como la luna. Estás en mis sueños justo como la luna. Presente al despertar. Presente al fallecer de sueño. Eres como la luna. Estás en mi vida justo como la luna está de mis largos dedos. Inalcanzable. Memorable. Metafísicamente presente. The untouchable moon.
Eres como la luna y por eso voy hacía ti. La luna está colgada con hilos místicos del espacio para que yo la pueda contemplar. Desear justo como a ti. Anhelo viejo de mis entrañas. Por eso voy hacia ti. Patinando sobre la atmósfera morada de mi mundo intangible de aroma a versos. Voy hacia ti. A una velocidad de 3 segundos por milla. Se hace tarde. La luna me mira desesperada y comienza a alejarse de mi. A alejarse mas de mi. Otro día comienza. Sé que debo ser mas rápida en mi intento y prendo fuego a mis fieles patines cromados. ¡¡¡Allá voy!!!….. me ves!?!?!?!?!?!?........ yo a ti mas de cerca…… pero te vas. Te vas. Te haces sombra entre las nubes. Y yo. Miro partir tu silueta perfecta junto a la noche. Me siento inmóvil. Respiro las cenizas de tu recuerdo y me regreso a mi mundo sin una resignación…… ashes of moon.

domingo, 6 de enero de 2008

Carta

He escuchado historias que hablan de las sombras, que se pierden entre la penumbra y te transportan a el frío blanquizco que las envuelve. He escuchado historias color naranja que te hacen reír y reír hasta que te agarras la panza y te duelen las mandíbulas de tanto hacerlo, reír es hermoso. He escuchado historias color violeta que no te dejan llorar porque no sabes si hacerlo es adecuado. He escrito historias color violeta que no son ciertas pero que surgen de una realidad palpable. He guardado historias color violeta que apiladas tocan la punta del cielo, los dedos pulgares de los pies de Dios. He guardado y desechado historias color violeta que pueden conquistar el mundo pero no tu corazón, no tu cuerpo, no tu alma, no tu ego, no tu supuesta madurez.

He escrito y supuesto que escribo historias color café, y es tan triste saber que lo supongo porque he tenido tu piel tan cerca de la mía como para poderla memorizar, pero no puedo, eres dentro de toda tu imperfección; el ser humano y espiritual que me hace perder el sueño, la memoria, el juicio mismo…
he supuesto que leo historias interesantes y profundas como el negro puro de tus ojos; que guardan en sí la paz mas infinita que he podido probar, pero me pasa que me pierdo en el abismal misterio que guardas cuando te alejas y parece que nunca volverás.

He escrito mentiras, verdades, caprichos de la infancia y cosas que nunca imaginé. Escuché una vez que alguien dijo “Tú escribes lo que eres” pero no lo afirmé del todo. Después bajé a cenarme mis viejas letras y decidí tragarme la retórica para no asfixiarme de recuerdos. Es verdad, no soy de sangre lila y de ojos rojos, pero suele ser que cuando el corazón me sangra encuentro la mejor inspiración. Hoy en día siento no sólo que gotea si no lo siento a reventar. Creí que te conocía y creí que te amaba, creía que no te quería perder… ahora no sé si creer es suficiente, la fe no existe, y si la fe no existe entonces qué soy yo…. Si alguna vez repetidamente dije “la fe no es fe, hasta que es lo único que te sostiene”… y ya ves… tal vez el amor sea la mismo que la fe… algo que entenderé tal vez jamás.

martes, 27 de noviembre de 2007

La Caracola

Desespero, soy un caracol que se arrastra sobre la silla de tubulares verdes, mojo el cojín del asiento con mi fresca barriga húmeda, larga, inservible, asquerosa. Soy un molusco que vive del aire, que mira las cumbres del saber frente a si mismo sobre la mesa, afilados, entreabiertos, separados por hojas de colores y notas en post-it, urgidos por ser leídos y tomados por la contrapasta con una mano y rayados por dentro con la otra, benditos libros, siempre tan coloridos, prometedores, benévolos. Abiertos en la última hoja resumida y aprendida… pero soy una babosa, un molusco que apenas puede consigo misma. Los miro, a través de la mesa de vidrio desde mi silla, no puedo trepar, no puedo llegar a ellos, estiro mis delgadas antenas para cerciorarme de que seguirán ahí, ¡oh! ¡mis libros…!. No se mueven porque me esperan, no cobran vida porque me la reservan, no se mueven porque sino se alejan, sí…… de mí que soy una peor que mosca con caca en las patas, una inservible lombriz con coraza rota, descerebrada, cansada, desinteresada, floja, mediocre… soy una babosa, hermafrodita sin rumbo fijo, sin ganas de aprender, sin ganas de llegar a la cumbre y leer para aprender, memorizar, pasar un fin de MERKA FUNDAMENTAL…

sábado, 13 de octubre de 2007